Mexicali en el desamparo

Mexicali en el desamparo

“Donde no hay confianza en la autoridad, no puede haber seguridad pública” Dante Haro-Reyes

 De ser una ciudad tranquila, Mexicali ha tenido un recrudecimiento de la violencia y la incidencia delictiva. Las cifras son incuestionables. Según el tablero de incidencia delictiva correspondiente al periodo de enero a Julio del 2021 que publica la Fiscalía General del Estado mensualmente, Mexicali presenta un incremento del 14% de robo a comercio comparado al mismo periodo del año anterior, 19% en robo en la vía pública, 23% en extorsión, y 44% en homicidios.
 
En la ciudad se han dado dos secuestros en el mismo periodo, algo que no ocurría desde 2015. Comparado por tasa de 100,000 habitantes con el resto de los municipios del Estado, Mexicali ocupa el primer lugar en robo a casa, robo a comercio, robo en vía pública y lesiones. La prevención de estos delitos es responsabilidad directa de la policía municipal.
 
Según la Encuesta de Seguridad Pública Urbana (ENSU), aplicada a residentes de la ciudad a junio del 2021, el 78% de los mexicalenses declararon sentirse inseguros en la ciudad, donde el 65% de los mismos opinó que la delincuencia seguirá igual o peor en los próximos doce meses. En el mismo ENSU, 51% de los cachanillas declararon haber sido testigos de robos o asaltos, y el 50% de vandalismo. Finalmente, el ENSU pública que solo el 28% de los mexicalenses consideran al gobierno actual como efectivo.
 
Analizando las cifras anteriores, sería lógico pensar que la prioridad numero uno de la actual administración municipal debería ser el fortalecimiento de su policía municipal. Sin embargo, el pasado 31 de agosto, el cabildo de Mexicali redujo el presupuesto de la Dirección de Seguridad Pública en casi 7 millones de pesos, transfiriendo estos recursos a las áreas de comunicación social, oficialía mayor y gasto social, rubros donde difícilmente se puede entender tengan prioridad sobre la seguridad pública de los mexicalenses.
 
Previa la reducción presupuestaria, la situación de la policía de la ciudad ya era precaria. Existen carencias en patrullas, uniformes y herramientas de trabajo. En relación a la fuerza policial, se han perdido 39 policías durante la administración actual. Con 1,894 policías a julio 2021, Mexicali acumula un déficit de 1,255 policías según recomendación del Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública.
 
En relación al parque vehicular operativo, de las 279 patrullas en inventario, 170 están fuera de servicio, donde la reducción presupuestal pudiera ser utilizada para repararlas. Desde hace un mes, la policía mexicalense padece una severa crisis de intercomunicación, donde los radios utilizados no responden en algunas zonas de la ciudad, situación que genera ineficacia en la respuesta policiaca y pone en riesgo a los agentes cuando solicitan apoyo.
 
El problema de los equipos de comunicación parece ser el resultado de una disputa en la concesión de la radiofrecuencia entre las empresas interesadas en proporcionar el servicio, donde aparentemente el ayuntamiento pretende imponer una cuya tecnología no es compatible con el equipo actual. Quitar presupuesto a la policía para otorgárselo a áreas de proselitismo político como lo son la gestión y la comunicación social pareciera ser un verdadero abuso de poder y una afectación directa a la seguridad de la ciudad.
 
Hacemos votos para que el cabildo mexicalense rectifique o en caso contrario la ciudadanía mexicalense se pronuncie al respecto.
 
C.P. Juan Manuel Hernández Niebla, Consejero Presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado. Columna publicada el 08 de septiembre de 2021 en EL IMPARCIAL. 
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